El proyecto de Bakea nos llegó como un reto, traducir en imágenes una identidad forjada en tres elementos: hierro, leña y memoria.
Desde el inicio entendimos que no era sólo un restaurante, sino un espacio donde la creatividad va desde la metalurgia a la gastronomía.
BAKEA engrana ingredientes, tradiciones y memorias en una interpretación propia de Euskal Herria, como espacio cultural y geográfico compartido.